Segunda Guerra Mundial y situacion actual por Jacques Pauwels, Historiador

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El historiador Jacques Pauwels. D.R.

SR. M. Abdelmoumen Y J. De Ruytter: ¿Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, se hiza en Europa Occidental un estudio serio sobre esa guerra?

Jacques Pauwels: En Europa Occidental y en el “mundo occidental, en general, es decir, no sólo en países como Francia, Alemania y Gran Bretaña, sino también en los Estados Unidos y Canadá, numerosos historiadores y periodistas llevan décadas estudiando la asignatura pendiente sobre la historia de la Segunda Guerra Mundial. El resultado ha sido: Un enorme, interminable tsunami de artículos, libros y documentales – sin olvidarnos de las producciones de Hollywood, como ‘La lista de Schindler’ y ‘Valkyrie’ – que se inspira en hechos históricos y que el público se los cree. Por lo tanto, podemos aprender lecciones históricas importantes estudiando los hechos. Ahora bien, aunque desde luego no podemos quejarnos por la gran cantidad de estos « trabajos históricos”, la calidad del guión principal, ó corriente principal, como se dice en Inglés, suele dejar mucho que desear. En primer lugar, el mensaje es casi siempre el mismo: La Segunda Guerra Mundial fue « La guerra de Hitler”. En otras palabras, para los historiadores occidentales se trataba de una deliberada guerra desencadenada por un monstruo, Hitler, quien fue asistido por un puñado de otros « malvados gangsters nazis”, como Goering y Goebbels, que habían seducido al pueblo alemán.Pero, ¿Cuál es la verdad? ¿quién fue Hitler?, quien lo ayudó a llegar al poder?, ¿qué intereses representaba? ¿Quién apoyó al fascismo alemán y sus variantes? y ¿Quiénes eran los beneficiarios del régimen nazi en Alemania y en otros países donde los regímenes fascistas tomaron el poder?. Tales preguntas nunca son respondidas en la historiografía de la visión occidental de la Segunda Guerra Mundial. Casi nunca encontramos un análisis serio del fenómeno del fascismo en general y el fascismo alemán en particular, es decir, el llamado  » Nacional Socialismo” ó el llamado simplemente “nazismo”. La razón es que este tipo de análisis pudiera revelar los vínculos entre el fascismo y el capitalismo, y no sólo en Alemania, si no también en otros países. Dicho análisis también revelaría cómo los capitalistas alemanes realmente querían una guerra y ayudaron a instalar a Hitler a asaltar el poder, ya que podían contar con él para, primero, rearmar el país, lo que fue para ellos un negocio extremadamente lucrativo, y, luego, comenzar la guerra de conquista y saqueo de sus sueños. Y, obviamente, soñaban principalmente con una guerra contra la Unión Soviética, que era un país no sólo de posibilidades ilimitadas en términos de materias primas necesarias para la industria alemana, sino también la gran fuente de inspiración y aliento para muchos de los enemigos naturales de los capitalistas alemanes, es decir, la izquierda, los comunistas y otros países anticapitalistas.
Veamos el segundo defecto en la historia occidental de la Segunda Guerra Mundial:
Mientras Hitler era el malo, y con razón, los aliados occidentales representaban el bien, el bien absoluto. Los estadounidenses, en particular, quiere hacernos creer que ellos fueron a la guerra sólo por razones altruistas, para defender la justicia, la democracia, la libertad, etc. De hecho, en la Segunda Guerra Mundial los estadounidenses persiguieron sistemáticamente y sin piedad solo a sus propios intereses, especialmente los beneficios económicos, beneficios económicos para sus empresas. Por ejemplo, la esperanza de lograr, y que de hecho obtuvieron los mercados y oportunidades para sus bienes industriales y de materias primas en Europa, Oriente Medio, Extremo Oriente y gran parte del mundo.
Cito rápidamente otra falla importante en la historiografía occidental de la Segunda Guerra Mundial. Casi siempre colocan a los aliados occidentales como los grandes ganadores de la guerra, cuando, en realidad, fue la Unión Soviética la que derrotó a la Alemania nazi.

¿Crees que hay similitudes entre la crisis de los años 30 y la crisis de hoy en día?

Hay similitudes importantes, sin duda, entre la « Gran Depresión” como dicen en los Estados Unidos, y la gran e interminable crisis económica que estamos viviendo hoy en día. Por ejemplo, hoy en día, como en los años 30, el gran flagelo es, sin duda, el desempleo. En otras palabras, las principales víctimas de estas crisis eran en los años 30, y también lo son ahora, las clases medias y bajas. Por otra parte, las clases altas, las élites, apenas sufren, o incluso no sufren nada en absoluto, es mas, las empresas aumentan sus ganancias a pesar de las crisis. Ya en los años 30 para mantener altos beneficios hubo que capturar los mercados y fuentes de materias primas, lo que explica las guerras coloniales en Etiopía y China y la represión despiadada de los movimientos de rebelión e independencia en varias colonias de las potencias occidentales. También hoy ocurre lo mismo, la necesidad de tener en sus manos – o simplemente proteger – los mercados y fuentes de materias primas como el petróleo, nos dice que las operaciones militares, incluyendo las guerras abiertas y encubiertas, es un renacimiento colonial en Irak Afganistán, Libia, Siria, Mali, etc. Pero aquella crisis de los años 30 en última instancia condujo a una guerra general entre las grandes potencias. Es posible que la crisis contemporánea también conduzca a una guerra general entre las grandes potencias, como entre Estados Unidos y China o Rusia.
Pero también hay diferencias entre la crisis de los años 30 y la crisis contemporánea En los años 30 « la Gran Depresión” « Se consideró en general, y con razón, como una crisis, el sistema capitalista internacional tal vez fatal. Sin embargo, había una alternativa socio-económica, un contra sistema – en esa época existía el sistema socialista – lejos de ser perfecto, ¡es cierto! – pero se estaba construyendo una alternativa al capitalismo en la Unión Soviética, un país que no fue afectado por la crisis, un país en el que no existía el desempleo entre las víctimas de la crisis, hubo mucha gente que esperaba, pues, que la terrible crisis económica representaba una oportunidad para seguir el ejemplo soviético y trabajar para la transición hacia un futuro mejor, para un futuro socialista. Mas, también, por el contrario, el temor a un cambio revolucionario tal, inspirado en el modelo soviético, obligó a las elites políticas y económicas de varios países, como los Estados Unidos Roosevelt a hacer algo para mejorar las vidas de las víctimas de la crisis, por ejemplo, mediante la creación de empleos a través de los grandes proyectos gubernamentales. Hoy en día, al contrario, no existe ninguna alternativa al sistema capitalista, y eso significa que las élites ya no se sienten obligadas a otorgar las más mínimas concesiones a las víctimas de la crisis.

¿Puede explicar por qué las fuerzas que enmarcaban la clase obrera contra el fascismo en las sociedades occidentales hoy en día han perdido su espíritu de lucha?

Al final de la Segunda Guerra Mundial, un concepto que fue ampliamente aceptado en Europa era que el fascismo, que incluía el fascismo alemán ó nazismo, fueron manifestaciones del capitalismo extremo. La derrota del fascismo fue, por lo tanto, una derrota del capitalismo. Y el triunfo de la lucha contra el fascismo fue una victoria para la lucha contra el capitalismo. La posición era, por tanto, potencialmente revolucionaria en toda Europa, y los países liberados por el Ejército Rojo. Los antifascistas más radicales, a saber, los comunistas, llegaron al poder y se trasladaron al campo de los regímenes socialistas. En los países de Europa Occidental, al contrario, las élites tradicionales fueron capaces de evitar tal escenario. Compraron la lealtad del pueblo, por así decirlo, hacíale sistema capitalista existente y, al mismo tiempo se le restó importancia a la atracción del modelo socialista con la introducción de importantes reformas políticas y sociales. Así fue que se creó en Gran Bretaña, Alemania, Francia, Bélgica, etc, – pero no en las colonias extranjeras! – El famoso  » Estado de bienestar” en el que ciudadanos disfrutaron de pleno empleo, salarios relativamente altos, pago de vacaciones, seguro de desempleo, pensiones, etc. El objetivo de esta transformación fue, por supuesto, para evitar reformas más radicales para prevenir el cambio verdaderamente anticapitalista, el cambio revolucionario. Sin embargo, se presentaron estas reformas como una fruta que surgió espontáneamente desde la cornucopia del capitalismo mismo. El sistema capitalismo despiadado de antes había supuestamente “se había reformado de un día para otro por un sistema para el bien y la felicidad de todos” Por lo tanto, la clase obrera de los paises capitalistas occidentales no tenían necesidad de los partidos socialistas o comunistas o incluso de los sindicatos. Este mito creado por el capitalismo ha sido un gran éxito, y los trabajadores, entre ellos, casi todos los socialistas y e incontables comunistas han terminado creyéndolo, para desarmar y abandonar la lucha de clases. Pero en 1990, con el colapso del socialismo real en la Unión Soviética y los otros países socialistas se eliminó la competencia Socialista contra el capitalismo. El capitalismo, por lo tanto, dejó de sentir la necesidad de “alentar” a sus trabajadores para mantener su lealtad. Era el fin del capitalismo con « rostro humano » y de las concesiones otorgadas, llegando así a su fin el llamado “Estado de Bienestar”. Y esto ha sido un desastre para la clase obrera que se ha encontrado inerme y desarmada y no era, por lo tanto, capaz de defenderse con eficacia en una lucha de clases que ella creía, ingenuamente, que todo había terminado.

Hoy somos testigos de intervenciones militares en todo el mundo dirigidas por las antiguas potencias coloniales, como la de Francia en el norte de Malí. ¿Estas guerras pueden traer o producir cualquier tipo de estabilidad en el mundo? ¿Podría darnos su opinión al respecto?

Yo no creo en ninguna de las declaraciones oficiales ofrecidas por nuestros líderes en Washington, París, Bruselas, etc. para explicar y justificar las guerras en Afganistán, Libia, Siria, Mali, etc. En realidad, esto no es para luchar contra el terrorismo o para promover el empoderamiento de la mujer, o es el ejercicio de un propósito humanitario, en absoluto. Son guerras de neo-coloniales en su naturaleza, con el objetivo de mantener o recuperar importantes fuentes de materias primas como el petróleo, el uranio, el cobre, los diamantes, etc, así como encontrar los mercados para los productos industriales incluidas las armas, de las grandes potencias. Estas guerras también se utilizan a menudo para instalar o mantener en el poder a los antiguos regímenes afines a las potencias coloniales, y, a la inversa, para eliminar los regímenes que no están dispuestos a cooperar con Washington, París, Londres, etc. Finalmente, estas guerras también son útiles en otra perspectiva: Mientras que sus costos son socializados, es decir, son pagados por los contribuyentes en el país que hace la guerra; los beneficios generados por la producción de armas, sofisticadas y costosas, que son enviadas a esas guerras son privatizados, es decir, la ganancia va dirigida a una élite de empresas privadas; estas guerras son en última instancia, para redistribuir la riqueza de una manera perversa, es decir, de pobres a ricos. Por último, también es dudoso que estas guerras puedan producir cualquier tipo de estabilidad en el mundo. De hecho, es casi seguro que conducen a nuevas formas de inestabilidad a nuevas rivalidades y a nuevos conflictos, tal vez incluso a una nueva guerra general entre las grandes potencias. Después de todo, está claro que las operaciones militares en Libia y Malí, por ejemplo, están también destinadas a prevenir el acceso de China a las materias primas y los mercados de África.

Usted tiene un proyecto de libro que saldrá pronto,¿puedes darnos algunos detalles?

Aden Ediciones Bruselas publicará pronto mi nuevo libro, titulado “La Gran Empresa con Hitler”. Allí explico cómo el “big business” alemán, es decir, la gran industria y las altas finanzas de este país, no sólo contribuyeron decisivamente a la instalación de Hitler en el poder, sino que también eran los mayores beneficiarios de su régimen dictatorial y criminal. Los grandes capitalistas de Estados Unidos también apoyaron a Hitler en su marcha irresistible al poder y las grandes compañías americanas proporcionaron a Hitler, especialmente a través de sus filiales alemanas, una proporción muy grande de camiones, tanques, aviones, petróleo, aluminio, cobre y caucho que necesitaban para sus su Blitzkrieg, o “Guerras Relámpago”. Incluso, continuaron haciéndolo después de Pearl Harbor y ganaron mucho sobre todo con la contratación de mano de obra de los trabajadores. Casi todas las grandes empresas estadounidenses tenían acuerdos lucrativos con Hitler, por ejemplo, Ford, General Motors, IBM, ITT, Standard Oil (hoy Exxon), Texaco, Coca Cola, Eastman-Kodak – y la fábrica especialista en máquinas de coser (Singer) le produjo a Hitler, en su filial alemana, miles de ametralladoras …!

Mohsen Abdelmoumen y Jocelyne De Ruytter

Breve biografía de Jacques Pauwels:

Jacques R. Pauwels es un historiador, investigador y escritor independiente nacido en Gante, Bélgica, en 1946. En 1969, después de sus estudios de Historia en la Universidad de Gante, emigró a Canada y se estableció cerca de Toronto, Capital de la provincia inglesa de Ontario. Siguió estudios de doctorado en la Universidad de York en Toronto, especializándose en la historia social de la Alemania nazi, y recibió su doctorado en 1976, por tanto, se convierte en profesor de historia en varias universidades de Canadá, como la Universidad de Toronto y otras. En 1984, publicó su primer libro: Mujeres, nazis y Universidades: Las mujeres en la Alemania nazi Estudiantes Universitarios, 1933-1945, Greenwood Press, Westport, Connecticut, EE.UU.. Recibió su doctorado en Ciencias Políticas, el mismo año en la universidad de Toronto y en 1995 su doctorado en ciencias políticas en la especialidad de Regulación de la Inversión Extranjera en Canadá. Ha publicado libros traducidos a varios idiomas, incluyendo El Mito de la Guerra Buena en los Estados Unidos y la Segunda Guerra Mundial Ediciones Aden, Bruselas, en 2005. En 2011 Un nuevo libro, Los Grandes Negocios con Hitler aparecer en Ediciones Aden a mediados de febrero.

Cuenta con su sitio Web Conferencias y entrevistas en línea en las que ha participado, así como sus múltiples publicaciones http://www.jacquespauwels.net

Publicado en francés aquí (con traducción al Inglés de Oximity): https://mohsenabdelmoumen.wordpress.com/2013/10/19/jacques-pauwels-a-la-nouvelle-republique-il-fallait-conquerir-ou-sauvegarder-des-marches-et-des-sources-de-matieres-premieres-2/

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