Las agendas secretas de Washington, por Paul Craig Roberts

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brothers Dulles
Los hermanos Dulles

Uno pudiera pensar que a estas alturas, incluso los estadounidenses, ya se han dado cuenta de la corriente constante de falsas alarmas que suenan en Washington con el fin de engañar a la gente para que apoye sus agendas ocultas.

El público cayó en la mentira de que los talibanes en Afganistán eran terroristas aliados de Al Qaeda. Los estadounidenses se enfrentaron a los talibanes en una guerra durante 13 años que solo sirvió para enriquecer la empresa de Dick Cheney, Halliburton, y otros intereses privados, para después terminar en otro fracaso de Washington.

El público cayó en la mentira de que Saddam Hussein en Irak tenía « armas de destrucción masiva » que eran una amenaza para los Estados Unidos y que si los EE.UU. no invadía Irak, los estadounidenses se arriesgarían a que una « nube en forma de hongo” pasaría por arriba de alguna ciudad norteamericana ». Con el ascenso del EI esta larga guerra aparentemente está lejos de terminar. Miles de millones de dólares en beneficios se vertirán en las arcas del complejo militar-industrial de Estados Unidos mientras Washington combate a aquellos que están redibujando las falsas fronteras del Medio Oriente, creadas por los británicos y franceses después de la Primera Guerra Mundial, cuando los británicos y franceses se apoderaron de territorios del antiguo Imperio Otomano.

El público estadounidense cayó en las mentiras que dijeron de Gaddafi en Libia. Un país que antes era próspero y estable, y ahora se encuentra en medio del caos.

El público estadounidense cayó en la mentira de que Irán tiene, o está construyendo, armas nucleares. Sancionado y denostado por Occidente, Irán se ha desplazado hacia el hemisferio oriental, eliminando de este modo un principal productor de petróleo de la influencia occidental.

El público cayó en la mentira de que Assad de Siria utiliza « armas químicas contra su propio pueblo. » Los yihadistas que Washington envió a derrocar a Assad han resultado ser, según la propaganda de Washington, una amenaza para Estados Unidos.

La realidad es que la mayor amenaza para el mundo es la insistencia de Washington en su hegemonía. La ideología de un puñado de neoconservadores es la base de esta insistencia. Nos enfrentamos a la situación en lo que dice un puñado de psicópatas neoconservadores estadounidenses para determinar el destino de otros países.

Muchos todavía creen en las mentiras de Washington, pero cada día que pasa el mundo ve más a Washington como la mayor amenaza a la paz y la vida en la tierra. La afirmación de que Estados Unidos es « excepcional e indispensable » se utiliza para justificar el derecho de Washington a dictar órdenes a otros países.

Las víctimas de las intervenciones militares de Washington son invariablemente los civiles, y estas muertes producen más reclutas para incrementar las fuerzas del EI. Ya se escuchan llamados en Washington para reintroducir soldados en Irak. De lo contrario, la civilización occidental estaría condenada, y nuestras cabezas serían cortadas. La propaganda de reciente creación de una « amenaza rusa » requiere un mayor gasto de la OTAN y más bases militares en las fronteras de Rusia. Se está creando una « fuerza de reacción rápida » para responder a la amenaza inexistente de una invasión rusa sobre los países bálticos, Polonia y Europa.

Normalmente el público estadounidense tarda un año, o dos, tres, o hasta cuatro años para darse cuenta de que ha sido engañado por las mentiras y la propaganda del gobierno, pero para entonces, ya el público se ha tragado una nueva serie de mentiras y propaganda, y todos están solo interesados en informarse sobre la última « amenaza. » El público estadounidense parece incapaz de comprender que al igual que la primera vez, la segunda vez, la tercera vez, y la cuarta y quinta vez, la amenaza solo era una mentira, por lo que la sexta, la séptima, la octava y la novena amenaza también lo serán.
Además, como Vladimir Putin declaró, honestamente, ninguno de estos ataques militares estadounidenses en otros países se ha traducido en una mejor situación. Sin embargo, el público y sus representantes en el Congreso siguen apoyando cada nueva aventura militar a pesar de la constante decepción y los repetidos fracasos.

Tal vez si a los estadounidenses se les enseñara su verdadera historia en lugar de falsos cuentos de hadas, quizás serían menos crédulos y menos susceptibles a la influencia de la propaganda gubernamental. He recomendado leer “La Historia no Contada de los EE.UU” de Oliver Stone y Peter Kuznick., “Historia de la Gente de los EE.UU.” de Howard Zinn, y ahora recomendaré leer “Los Hermanos” de Stephen Kinzer, que es la historia del largo gobierno de John Foster y Allen Dulles en el Departamento de Estado y la CIA y su demonización de los gobiernos reformistas que a menudo lograron derrocar. La historia de Kinzer sobre hermanos Dulles y lo que hicieron para derrocar seis gobiernos da una idea de cómo funciona Washington hoy.

En 1953 los hermanos Dulles derrocaron al líder electo de Irán, Mossadegh e impusieron al Sha, envenenando así las relaciones estadounidense-iraní hasta nuestros días. Los estadounidenses pueden todavía conducirnos a una guerra costosa e inútil con Irán, debido a la intoxicación de las relaciones hecha en el año1953 por los hermanos Dulles.

Los hermanos Dulles derrocaron al presidente popular de Guatemala Jacobo Arbenz, porque su reforma agraria amenazaba los intereses de la United Fruit Company de Sullivan & Cromwell que era cliente del bufete de abogados de los hermanos Dulles. Los hermanos lanzaron una increíble campaña de desinformación que representaba a Arbenz como un peligroso comunista que era una amenaza para la civilización occidental. Los hermanos reclutaron dictadores como Somoza de Nicaragua y Batista de Cuba y los pusieron contra Arbenz. La CIA organizó los ataques aéreos y una fuerza de invasión. Pero nada podía ocurrir sin destruir el fuerte apoyo de la gente de Guatemala a Jacobo Arbenz. Los hermanos Dulles organizaron esto a través del cardenal Spellman, el arzobispo Rossell y Arellano. De esa manera, “el 9 de abril de 1954 fue leída una Carta Pastoral en todas las iglesias de Guatemala. »
La Carta Pastoral era una obra maestra de propaganda, la carta pastoral tergiversó la imagen de Arbenz como un comunista peligroso enemigo de todos los guatemaltecos. Falsas emisiones de radio dieron la sensación de una falsa realidad de victorias de los luchadores por la libertad y la deserción de parte del ejército. Jacobo Arbenz pidió a la ONU que enviara observadores, pero Washington impidió que eso sucediera. La mayoría de los periodistas norteamericanos, con la excepción de James Reston, apoyaron las mentiras. Washington amenazó y sobornó a los altos mandos militares de Guatemala, que obligaron a Arbenz a dimitir. Después, el « libertador », elegido y bien remunerado por la CIA, el coronel Castillo Armas, fue instalado como sucesor de Arbenz. Recientemente hemos sido testigos de una operación similar en Ucrania.

El presidente Eisenhower agradeció a la CIA por evitar « una cabeza de playa comunista en nuestro hemisferio », y el secretario de Estado John Foster Dulles hizo una declaración por cadena nacional de radio en la que declaraba que los acontecimientos en Guatemala « exponían los malos propósitos del Kremlin. » A pesar del hecho indiscutible de que la única potencia extranjera que operaba en Guatemala eran los hermanos Dulles.

Lo que realmente había sucedido es que un gobierno democrático y reformista fue derrocado porque había declarado la nacionalización de las tierras de la compañía y había compensado la United Fruit Company con un precio de cotización de la compañía según sus declaraciones de impuestos. El bufete jurídico principal de Estados Unidos o quizás más exactamente, el regidor extranjero de Norteamerica, Sullivan y Cromwell, no tenían ninguna intención de permitir que un gobierno democrático prevaleciera sobre los intereses de uno de sus clientes de su bufete jurídico, especialmente cuando los socios mayores de la firma controlaban la política extranjera abierta y secreta de los E.E.U.U. Los dos hermanos, cuyos familiares fueron empleados en la United Fruit Company, simplemente utilizaron los recursos de la CIA, del Departamento de Estado, y los medios de comunicación de Estados Unidos para la protección de sus intereses privados. La extraordinaria credulidad del pueblo estadounidense, los medios estadounidenses corruptos, y el Congreso, adoctrinados e impotente, permitieron a los hermanos Dulles tener éxito en el derrocamiento de la democracia en Guatemala.

Tengan en cuenta que este uso del gobierno de los Estados Unidos para defender los intereses privados se produjo hace 60 años, mucho antes de la administración de los corruptos Clinton, George W. Bush, y el régimen de Obama. Y, sin duda, en épocas anteriores a 60 años, también ocurría lo mismo.

La próxima víctima de los hermanos Dulles fue Ho Chi Minh. Ho, un líder nacionalista, pidió la ayuda de los Estados Unidos para la liberación de Vietnam del dominio colonial francés. Pero John Foster Dulles, un anti-comunista furibundo, Ho fue descrito como un santurrón que por debajo era una amenaza comunista y fue surgiendo la mentira de la teoría del dominó que fue creída por los inocentes occidentales. Foster declaró que el nacionalismo y el anticolonialismo de Ho Chi Minh, no eran más que un disfráz para la subversión comunista.

Paul Kattenburg, el funcionario responsable geográficamente del Departamento de Estado sobre la zona de Vietnam sugirió que en lugar de una guerra, los EE.UU. deberían ayudar a Ho Chi Minh con 500 millones de dólares en ayuda para la reconstrucción del país después de la guerra y del mal gobierno colonial francés, lo que liberaría a Ho de la dependencia de la ayuda recibida de Rusia y China, y, de ese modo, también de la influencia chino-soviética. Ho hizo un llamamiento a Washington varias veces, pero la inflexibilidad demoníaca de los hermanos Dulles impidió cualquier respuesta sensata. En cambio, la histeria propagada en todo occidente de la gran « amenaza comunista » por los hermanos Dulles hizo que los Estados Unidos cayeran en el largo y costoso fiasco conocido como la Guerra de Vietnam. Kattenburg escribió más adelante que era suicida para los E.E.U.U. “cerrar sus ojos y oídos, para castrar su capacidad analítica, y de cerrarse ante la verdad debido a prejuicios ocultos.” Desafortunadamente para los americanos y para el mundo, la castrada capacidad analítica es el juego más fuerte de Washington.

Los próximos objetivos de los hermanos Dulles fueron el presidente Sukarno de Indonesia, el primer ministro Patrice Lumumba del Congo, y Fidel Castro. El complot contra Castro fue un fracaso tan desastroso que le costó a Allen Dulles su trabajo. El Presidente Kennedy perdió la confianza en la agencia y le dijo a su hermano Bobby que después de su reelección que iba a romper la CIA en mil pedazos. Cuando el presidente Kennedy eliminó a Allen Dulles, la CIA entendió la amenaza y atacó primero.

Warren Nutter, el consejero de la tesis para mi doctorado, más tarde fue Secretario Adjunto de Defensa para Asuntos de Seguridad Internacional, enseñó a sus estudiantes que para que el gobierno de Estados Unidos pueda mantener la confianza del pueblo, que es lo que la democracia requiere, las políticas del gobierno deben estar basadas en afirmaciones de nuestros principios y deben ser transmitidos abiertamente a la gente. Las agendas ocultas, tales como las de los hermanos Dulles y los regímenes de Clinton, Bush y Obama, solo confían en el secreto y la manipulación y, por lo tanto, despiertan la desconfianza de la gente. Si los estadounidenses tienen un lavado de cerebro tan grande como para notarlo, muchos extranjeros no.

Las Agendas Secretas del gobierno de Estados Unidos le han costado tremendamente a los estadounidenses y a muchos pueblos en el mundo. En esencia, los hermanos Foster crearon la Guerra Fría con sus agendas secretas y la propagación de la histeria anticomunista. Las agendas secretas estadounidenses comprometieron al país en guerras largas, costosas e innecesarias en Vietnam y el Medio Oriente. Las Agendas Secretas de la CIA y militares que pretendían un cambio de régimen en Cuba fueron bloqueados por el presidente John F. Kennedy y esto trajo como consecuencia el asesinato de un presidente, que, a pesar de sus defectos, era probable que hayan puesto fin a la Guerra Fría veinte años antes de que Ronald Reagan aprovechara la oportunidad .

Las Agendas Secretas han prevalecido durante tanto tiempo que el propio pueblo estadounidense está ahora corrompido. Como dice el refrán, « un pescado empieza a pudrirse desde la cabeza y se expande hacia el resto del cuerpo ». La podredumbre existente en Washington ahora impregna a todo el país.

Paul Craig Roberts

Fuente: http://www.infowars.com/washingtons-secret-agendas/

Gracias a Wikano por la traducción: http://en.wazzia.com/apps/long-x2/?&lang=en

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Une réflexion au sujet de « Las agendas secretas de Washington, por Paul Craig Roberts »

    Anonyme a dit:
    3 octobre 2014 à 17:31

    […] […]

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